Se estima que alrededor de 4.000 personas en EspaƱa viven con ELA
Enfermedad ELA
ĀæQue es la ELA?
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa rÔpidamente progresiva. Caracterizada por una pérdida gradual de las neuronas motoras (o motoneuronas) superiores e inferiores. Estas motoneuronas, que controlan el movimiento de la musculatura voluntaria; disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren.
La consecuencia de la desaparición de las neuronas motoras en la corteza cerebral; tronco del encĆ©falo y mĆ©dula es una debilidad muscular que avanza amenazando gravemente la autonomĆa motora; la comunicación oral, la degluciónĀ y la respiración. Es decir, los pacientes comienzan a tener problemas en funciones bĆ”sicas como caminar, tragar, hablar o levantarse de la cama.
La ELA avanza gradualmente provocando una atrofia muscular y la parĆ”lisis en casi todos los mĆŗsculos del cuerpo. CaracterĆsticamente, esta enfermedad no afecta a la musculatura ocular, al control de esfĆnteres ni a la sensibilidad cutĆ”nea.
Tampoco suele producir daƱos en la capacidad cognitiva del paciente; si bien aproximadamente un 10-15% puede presentar signos de demencia frontotemporal y en mƔs del 35% de los casos se detectan signos de deterioro cognitivo.
A diferencia de lo que ocurre en otras enfermedades neurodegenerativas, la ELA no se caracteriza por producir una pƩrdida de la consciencia o la capacidad cognitiva del paciente.
SĆntomas
De la ELA
Los sĆntomas de laĀ ELAĀ varĆan de una persona a otra. Los sĆntomas dependen de las cĆ©lulas nerviosas afectadas. LaĀ ELAĀ suele comenzar con debilidad muscular que se extiende y empeora con el tiempo. Los sĆntomas pueden incluir los siguientes:
Dificultad para levantar cosas, subir escaleras y caminar.
Dificultad para respirar.
Dificultad para tragar, asfixia con facilidad, babeo o nƔuseas.
CaĆda de la cabeza debido a la debilidad de los mĆŗsculos del cuello.
Problemas del habla, como un patrón de discurso lento o anormal (arrastrando las palabras).
Cambios en la voz, ronquera.
La ELA suele comenzar en las manos, los pies, los brazos o las piernas. Luego se extiende a otras partes del cuerpo. Los músculos se debilitan a medida que mueren mÔs células nerviosas. Con el tiempo, esto afecta la masticación, la deglución, el habla y la respiración.
Generalmente, no hay dolor en las primeras etapas de laĀ ELA. AdemĆ”s, el dolor es poco comĆŗn en las etapas avanzadas. LaĀ ELAĀ no suele afectar el control de la vejiga. Tampoco suele afectar los sentidos, que incluyen la capacidad del gusto, olfato, tacto y oĆdo.
Causas
De la ELA
Uno en 10 casos de ELA se debe a una variante genĆ©tica. La causa se desconoce en la mayorĆa del resto de los casos.
En la ELA, las cĆ©lulas nerviosas (neuronas) motoras se desgastan o mueren y ya no pueden enviar mensajes a los mĆŗsculos. Con el tiempo, esto lleva a debilitamiento muscular, espasmos e incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo. La afección continĆŗa empeorando. Cuando los mĆŗsculos en la zona torĆ”cica dejan de trabajar, se vuelve difĆcil o imposible respirar.
La ELA afecta aproximadamente a 7 de cada 100,000 personas en todo el mundo.
Tener un familiar que presente una forma hereditaria de la enfermedad es un factor de riesgo de ELA. Otros riesgos incluyen el servicio en las fuerzas armadas. Las razones de esto no estÔn claras, pero puede tener que ver con la exposición ambiental a toxinas.
Diagnóstico
De la ELA
La esclerosis lateral amiotrófica, conocida comoĀ ELA, puede ser difĆcil de diagnosticar tempranamente porque puede tener sĆntomas similares a otras enfermedades. Las pruebas para desechar otras afecciones o ayudar a diagnosticar laĀ ELAĀ podrĆan ser las siguientes:
ElectromiografĆa
Se inserta una aguja en la piel de varios músculos. La prueba registra la actividad eléctrica de los músculos cuando se contraen y cuando estÔn en reposo; lo que puede determinar si hay un problema en los músculos o en los nervios.
Estudio de conducción nerviosa.
Este estudio mide la capacidad de los nervios para enviar impulsos a los mĆŗsculos en distintas Ć”reas del cuerpo, a fin de determinar si hay daƱo en los nervios. LaĀ electromiografĆaĀ y los estudios de conducción nerviosa casi siempre se hacen juntos.
Resonancia magnƩtica.
Mediante ondas de radio y un potente campo magnĆ©tico, unaĀ resonancia magnĆ©ticaĀ produce imĆ”genes detalladas del cerebro y de la mĆ©dula espinal. UnaĀ resonancia magnĆ©ticaĀ puede revelar tumores en la mĆ©dula espinal, hernias de disco en el cuello u otras afecciones que podrĆan estar causando los sĆntomas. Algunas veces, las cĆ”maras de mayor resolución pueden mostrar los cambios propios de laĀ ELA.
AnƔlisis de sangre y de orina.
El anĆ”lisis en el laboratorio de las muestras de sangre y orina podrĆa ayudar a eliminar otras causas posibles de los sĆntomas. Los niveles de cadena ligera de neurofilamento en suero, que se miden en las muestras de sangre, suelen ser altos en las personas conĀ ELA. La prueba puede ayudar a un diagnóstico temprano de la enfermedad.
Punción lumbar
Consiste en extraer una muestra de lĆquido lumbar para pruebas de laboratorio; el lĆquido se extrae con una pequeƱa aguja que se inserta entre dos huesos de la parte baja de la espalda. El lĆquido lumbar se ve como normal en personas conĀ ELA, pero puede mostrar otra causa de los sĆntomas.
Biopsia muscular
Si el mĆ©dico cree que podrĆas tener una enfermedad muscular en lugar deĀ esclerosis lateral amiotrófica, es posible que te hagan una biopsia muscular. Mientras estĆ”s bajo anestesia local, se extrae un pedazo pequeƱo del mĆŗsculo y se lo envĆa a un laboratorio para anĆ”lisis.
Biopsia del nervio
Si el mĆ©dico cree que podrĆas tener una enfermedad nerviosa en lugar deĀ ELA, es posible que te hagan una biopsia del nervio. Mientras estĆ”s bajo anestesia local, se extrae un pedazo pequeƱo del mĆŗsculo y se lo envĆa a un laboratorio para anĆ”lisis.
Casos
De la ELA
En España, se diagnostican alrededor de 900 nuevos casos de ELA (esclerosis lateral amiotrófica) cada año, lo que representa una incidencia de 1-2 casos por cada 100.000 habitantes. Se estima que aproximadamente 4.000 personas en España viven con ELA
